lunes, 12 de octubre de 2009

Mi aventura de ser docente

Antes que nada debemos preguntarnos si realmente es una aventura. Comenzamos cometiendo errores que con el tiempo nos dará experiencia, somos parte de un experimento donde las personas a experimentar serán los alumnos, con ellos probaremos técnicas y métodos de enseñanza hasta encontrar el que nos de el mejor resultado.

Hablamos de la identidad docente, pero antes de discutir si existe o no el maestro ideal; debemos definir nuestra identidad personal, para esto debemos autoevaluarnos y preguntarnos si realmente tenemos definida una misión y visión, y que tipo de valores tenemos.

Si no sabemos la razón por la cual existimos, representar lo que queremos ser; no visualizamos el futuro deseado que busquemos crear con nuestros esfuerzos y acciones. Debemos preguntarnos como queremos ser recordado y cual será nuestro legado. De esta forma podremos obtener una identidad docente.

Una vez que empezamos a crearnos una identidad docente, y que ya sabemos hacia donde vamos, debemos preocuparnos por saber como conseguir ser un buen interlocutor. El maestro ideal para el alumno no existe, nosotros podemos tener el mejor perfil y cumplir con los requisitos para llegar a ser un buen profesor, pero dependiendo del enfoque y punto de vista que le de cada uno de ellos, y esto puede variar de las limitantes, habilidades, valores y necesidades del mismo; una vez que identificamos las técnicas de aprendizaje debemos adaptar los contenidos de enseñanza al nivel de los alumnos.

2 comentarios:

  1. Hola Victor:

    Coincido contigo en la importancia de la identidad docente, ya que como la mayoría de los docentes de bachillerato tenemos perfiles muy diversos, para algunos todavía después de años de trabajo les es dificil reconocerse como docentes, consideró que cuando uno ama su trabajo y hace lo que le gusta, puede trasmitirlo a otros, sobre todo a los estudiantes y como tu dices dejar un buen legado.

    Me agrada tu forma de pensar, que estes muy bien.
    Yolanda

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  2. Estimado Víctor:

    Buenas tardes, estoy de acuerdo contigo en que debemos buscar primero nuestra identidad docente, pero considero que mientras conozcas el amor a tu trabajo, darás todo lo mejor que tienes, tal vez no seas el profesor ideal, porque como bien mencionas no existe el maestro perfecto, ya que cada alumno tiene sus propias necesidades y aunque para un alumno tal vez eres el mejor, para otro eres el peor. Creo que en esta profesión lo más importante es como ya te mencione el amor con que realices tu trabajo, lo que permite que tus alumnos se den cuenta que eres un gran ser humano con virtudes y defectos, que busca cumplir su misión de ser feliz haciendo felices a los demás.

    Que Dios te bendiga en una labor tan maravillosa la de ser docente.

    Vero.

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